domingo, 1 de agosto de 2010

Roman Polanski

Muchas cosas se han dicho de este peculiar personaje: perturbado, genio, víctima, victimario, icono y pare de contar.Tal vez ningún adjetivo lo pueda describir en su totalidad, y tal vez la totalidad de los adjetivos con que lo han calificado lo haga.



Su vida desde joven se ha caracterizado por ser un sinuoso camino de oportunidades, logros, tragedias y escándalo.



De niño vivió en carne propia el horror del holocausto en la Segunda Guerra Mundial, en una situación que, mostrando un cinismo enorme, puedo calificar como irónica. Después de todo, él y su familia se mudaron de París a Cracovia, donde supusieron que estarían más seguros. Esa decisión se convirtió en la primera de muchas desgracias en su vida; en Cracovia su madre fue apresada y enviada a algún campo de concentración, donde falleció. Con ayuda de su padre, Polanski, de 9 años, logró escapar del campo donde se encontraban (su padre fue liberado dos anos después).


Después de la guerra continuó sus estudios y tiempo después se interesó en el mundo en el mundo del cine. Estudió en la escuela Escuela de Cine de Lodz. Realizó un gran número de producciones independientes a mediados de los años 50 y comienzos del 60, incluyendo el cortometraje nomido a Oscar por su calidad extranjera, "El cuchillo en el agua".




Sin embargo uno de los mejores momentos en la vida de Polanski fue eclipsado por uno de los asesinatos más perturbadores y célebres de la historia. En enero del 68 se casó con la actriz Sharon Tate. Ese mismo año filmó una de sus películas más emblemáticas y polémicas: Rosemary's Baby. A los 35 años Roman Polanski se encontraba en la mejor etapa de su vida.
Su mujer se encontraba embarazada de 8 meses cuando la banda de el asesino en serie Charles Manson la asesinó junto a sus invitados en su casa de Los Ángeles. Polanski se encontraba rodando un largometraje en Londres por esos días, el cual valga decir nunca fue terminado; este suceso es y fue historia por lo célebre que se hizo, inmortalizando la figura de Charles Manson y a la vez la de Sharon Tate.
Esto marcó de por vida la vida personal y profesional de polanski, cosa que se puede apreciar muy bien en sus posteriores creaciones, como Macbeth en la cual se destaca la matanza de los escoltas del Rey realizada por el protagonista, una más que obvia alusión al suceso.
Sin embargo en 1974 volvió por la puerta grande con Chinatown, que fue un éxito internacional haciendo homenaje al cine negro, y con las apariciones de Jack Nicholson y Faye Dunaway. En 1977 Polanski en EE.UU fue acusado de haber mantenido relaciones sexuales con una joven de 13 años. Esto ocurrió cuando Polanski era el encargado de realizar unas fotos a la joven para una revista. Abandonó el país mientras estaba en libertad bajo fianza y tras haber pasado unos meses en prisión en Chino (Los Ángeles), previendo una condena mayor. Desde entonces no ha vuelto a pisar suelo estadounidense.
Nadie le quita lo bailao a Polanski por así decirlo, apartando su vida personal, Roman Polanski ha demostrado ser uno de los mejores y más distinguidos productores, guionistas y directores. Tal vez su trabajo profesional ha sido eclipsado por su particular vida personal pero nadie puede negar que cuando se trata de poner su firma a una película o corto, Polanski lo hace sin igual. Ya sea por la visión que pone en sus trabajos, el toque de misterio y lo trágico o por las curiosas características que distinguen su trabajo, Polanski es un artista que se ha hecho merecedor del reconocimiento internacional.







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