sábado, 6 de febrero de 2010

La Temida...ADOLESCENCIA

Lo que siempre he entendido yo por adolescencia es que es el proceso en el cual un niño pasa a ser adulto, okey hasta ahí todo va bien porque todo el mundo lo dice, el problema surge cuando la persona que lo oye entra en dicha etapa. Uno se imagina que vas a tener libertades y responsabilidades, y confiaran más en ti y encontrarás el VERDADERO AMOR y desmás cursilerias. Cuando entras en la puta etapa y ves la realidad quedas como Macaulay Culkin en Mi Pobre Angelito:




Es una sencilla ecuación: Hormonas+Problemas de Madurez+Influencias=>


X1=Adolescente Conflictivo, X2=Adolescente Promedio y X3=Adolescente Depresivo.

Los adolescentes no somos iguales todos aunque los perfectos (léase padres en modo ladilla) no lo crean, eso pese a que la gran mayoría de nosotros compartimos características comunes.

Por ejemplo todos presentamos los tipicos problemas de hormonas que es la variable que no va a desaparecer y la independiente en mi mal hecha ecuación. Verán mis estimados(as), ya sea que su nivel en la sangre sea mucho o poco (hay que recordar que nunca va a ser normal) siempre va a afectar el comportamiento del individuo.


En cantidades anormalmente grandes las hormonas producen el efecto más característico y más recalcado de la adolescencia: la sexualidad. En cualquier parte, cualquier adulto, siempre pensará lo mismo, que somos unos jodidos descarriados que solo pensamos en S-E-X-O, pero tienen que entenderlo, no es culpa nuestra, ni somos todos iguales, es cuestión biológica, y recuerden "la naturaleza es incontrolable". Después llegan problemas de madurez...Ah, la madurez, esa palabra tan ladilla que nunca se olvidan de repetirnos pero que para nosotros tiene significados distintos que para ellos, o mejor dicho ellos lo usan a su conveniencia.

Según tenemos entendido la madurez se trata de ser responsable de tus actos, y de ser ¡MADURO!, es decir, ser algo que para los señores perfectos jamás seremos; si cometemos un acto maduro o mejor dicho hacemos algo de adulto (cada persona lo intepreta como quiera) nos dicen que somos carajitos, pero si hacemos algo de carajitos, nos dicen que tenemos que portarnos como adultos...¡ven en que peo nos meten ellos mismos!, uno termina sintiendose como una marioneta que necesita que le digan como comportase.

Por supuesto como en cualquier variable, la madurez tiene cosas que la afectan, como las hormonas, esta corelacion hace que en el proceso de madurez se creen desordenes que sufrimos la gran mayoría, como los cambios bruscos de animo (que llamamos bipolaridad a alta de otra palabra). Esa particularidad de cambios de ánimo es la que nos trae problemas desde el colegio al hogar, y del hogar a la novia ( o novio, depende de quien lea). Llegan momentos en que por x o por y, nuestras emociones se descontrolan y tenemos momentos de extrema alegría o de extrema tristeza que son "difíciles" de controlar cuando es necesario, y terminamos formando una bronca sin tener por qué hacerlo. En casos extremos las personas terminan demostrando sus EMOciones y bueno, ya saben lo que sigue (en serio, no es nada personal, solo que no me gusta la onda suicida de la vaina).

Y si pensaban que las hormonas era la mejor excusa para los errores, y que la madurez era lo preferido para que "ellos" criticaran, hay un factor mucho mayor que es el tema FAVORITO de cualquier padre/madre criticon, y en el que desgraciadamente tienen récord de aciertos: las siempre presentes influencias. Capaz parezca que estoy siendo muy dramático pero es lo más cierto en mi pequeña ecuación, las influencias afectan directa o indirectamente nuestra vida de adolescente, ya sea para mejor o para peor siempre afectaran, y tal vez eso sea lo mejor de la adolescencia, aprender a actuar (modo reflexivo off). Las influencias me gustaria ponerlas en las cercanas y las lejanas, no en buenas y malas porque me moriria y no terminaria de escribir.

Las mas cercanas los invalorables amigos, los verdaderos, no los pendejos que tratan de utilizart y que nunca llegan a nada en la vida. Si se fijan, siempre hay un amigo para todo: el/la amigo(a) con el que rumbeas, que se hace tarde o temprano tu BFF (por gay que suene), que es a quien le cuentas los secretos, de quien e empepaste, con quien te zampaste, que es el que siempre sabe que decirte cuando lo necesitas, y que, irónicamente, con el que puedes haber peleado por pendejadas y dejar de hablarle una semana, o un mes, y despues vuelven a estar como si nada y hasta llega a olvidarseles el por qué de la pelea.O aquel amigo con al que consideras de la familia, con el que puede faltar la comunicación, pero al retomarla vuelven a ser los mismos de siempre. O aquello que influyen negativamente, cada quien sabrá quienes influyen negativamente.

Y los lejanos son estos (adivinen buenos y malos):










































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